Adictos a la tecnología confiesan que las redes sociales están tomando el control de sus vidas

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¿Tienes una adicción a Facebook o a Instagram? ¿Tal vez sea a Twitter?

Cuatro mujeres contaron al Herald Sun que estaban absolutamente adictas a las plataformas de redes sociales y sobre lo que ello significa en sus vidas, carreras y relaciones con sus seres queridos.

Una mujer, Natalie Trice de 40 años, cuenta que ella está en Facebook y en Twitter por cinco horas diarias, pero que no se siente culpable por ello.

“Ese es mi vicio”, le comenta al Herald Sun. “Es algo que puedo hacer en mi casa. Es mi pasatiempo.”

Pero Trice comentó que algunas veces eso causa tensiones entre ella y su esposo, quien constantemente le ruega que no publique sus discusiones o sus anécdotas caseras en Facebook para que todo el mundo las vea.

“Pero, lo suelo hacer”, confiesa Trice.

“Tengo 550 amigos de Facebook y solo alrededor de seis amigos verdaderos en la vida real”, añade.

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También existen casos como el de Emily Bryce, quien, a sus 29 años, declara que sin las redes sociales ella no sería la publicista exitosa que es. Menciona que Twitter y Facebook son maneras de conectarse con las personas de su industria y cuenta que siempre tiene en la mano su teléfono.

Adicta a revisar Facebook.

“Cuando una nueva historia ocurre, es muy emocionante ver cómo se desarrolla en tiempo real. Además, es completamente meritocrático: si eres aguda y buena con los juegos de palabras en Twitter, es una plataforma muy útil tanto social y profesionalmente”, ella comenta al Herald Sun.

Pero Bryce-Perkins también admite que Facebook fue una de las cosas que citó durante el divorcio con su esposo.

“Facebook resultó ser un punto de discordia entre nosotros, yo no creía que él era suficientemente inteligente o erudito para usarlo y sus entradas me avergonzaban completamente”, comenta acerca de su ex-marido.

Social-Media-Addiction-Shots

Izzy Mackay, de 15 años, cuenta que lo primero que hace al despertarse en la mañana es revisar su teléfono y que durante la hora de almuerzo, sus amigas y ella se sientan en la cafetería mirando sus pantallas de teléfono.

“Con mi grupo de amigos somos súper buenos para hablar entre nosotros, pero muchos de los otros grupos solo se juntan en silencio posteando en Instagram”, comenta Mackay.

Algunas veces ella considera tomar un descanso de las redes sociales, pero nunca lo termina haciendo ya que “sería un suicidio social”.

Visto en Business Insider.

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