27 consejos para alcanzar la maestría en lo que desees

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Contrario a la creencia popular se requiere más que paciencia y disciplina para triunfar en algo. El autor Robert Greene en su libro “Mastery (“Maestría”) utilizó las últimas investigaciones y entrevistas a maestros contemporáneos, además de examinar las vidas de grandes personajes como Albert Einstein, Leonardo da Vinci y Mozart para descubrir qué se necesita para alcanzar la excelencia. En el siguiente artículo de Jenna Goudreau te dejamos 27 consejos para que logres la maestría en cualquier ámbito:

1. Escucha tu llamado

Muchas personas tienen una poderosa intuición que les indica qué es lo que hacen mejor. Con demasiada frecuencia, son desviados de aquello por otras personas. El primer paso es confiar en ti mismo y enfocar tu carrera hacia lo que es particular en ti.

Leonardo da Vinci no se convirtió en artista sino hasta que hizo caso a su curiosidad infantil acerca de todo, y se convirtió en experto y consejero en temas como arquitectura y anatomía para sus seguidores.


2. No compitas en un campo abarrotado, encuentra un nicho donde puedas dominar

El legendario neurocientífico V.S Ramachandran era un profesor de psicología inquieto e insatisfecho. Lo que se suponía que debía ser una vocación se sentía como un trabajo. Cuando comenzó a estudiar los miembros fantasma y trastornos cerebrales anormales, encontró preguntas acerca del cerebro y la conciencia que hasta el día de hoy lo fascinan.

Encuentra tu nicho perfecto y distínguete.


3. Rebélate contra el camino equivocado, y usa ese enojo como motivación

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Mozart era un niño prodigio en el piano. Cuando era muy joven, viajó con su autoritario padre a recorrer Europa. Al descubrir su talento único para la composición musical, su padre lo refrenó. No fue sino hasta que rechazó completamente a su padre que se convirtió en un maestro.

Muchas veces las cosas equivocadas nos atraen, ya sea el dinero, la fama o la aprobación.


4. Ama tu tema en un nivel elemental

Las cosas que te fascinaban cuando niño, que encontrabas más emocionantes, no eran un capricho pasajero sino un mensaje sobre lo que deberías hacer. Para Marie Curie, era entrar en el laboratorio de su padre y jugar con sus instrumentos.


5. Encuentra tu experiencia de aprendizaje ideal

Charles Darwin era un estudiante mediocre. En el colegio apenas tenía notas suficientes, pues estaba más interesado en los especímenes que en las clases. Cuando tuvo la oportunidad de unirse a la expedición a las Américas, casi no fue. Lo que vio en ese barco lo llevó a realizar la obra de su vida y una de las teorías más influyentes de todos los tiempos.

Muchas veces nos entrenan para ser dependientes y luego nos entregan a los profesores. Pero la experiencia y la exploración pueden transformarnos y llevarnos a la maestría.


6. Realiza observaciones profundas, practica incesantemente y experimenta

Observación profunda

No necesitas impresionar a los demás. Debes observarlos. Si aprendes las reglas, puedes dominar.

Práctica, práctica, práctica

Nuestros cerebros están diseñados para dominar habilidades. Si repetimos una acción una y otra vez, las neuronas se alistan, se programan y se reflejan. Es una de las razones por las que nunca olvidas cómo andar en bicicleta.

Experimentación

No sabrás si eres un maestro hasta que lo intentes. Hazlo antes de estar listo para que puedas aprender.


7. Valora el aprendizaje sobre el dinero, así no serás esclavo de la opinión de nadie

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En lugar de un trabajo comercial más lucrativo y consumidor de tiempo, Martha Graham aceptó un trabajo de profesora de muy bajo sueldo, que le permitía entrenar y trabajar en las innovaciones en baile que la hicieron tan revolucionaria como Picasso lo fue en la pintura.

El entrenamiento, el aprendizaje y la tutoría no son realizados en los trabajos con más alto sueldo y más estresantes. Esos te llevarán por el conservador camino de agradar a los demás.


8. Regresa a un sentimiento de inferioridad para aprender

Daniel Everett, talentoso lingüista, estaba teniendo problemas para aprender el idioma de la tribu Pirahã en el Amazonas, lo que por años desconcertó a los científicos. Él fracasó porque abordó la situación como lingüista y misionero cristiano, desde una posición de autoridad. No dominó el lenguaje hasta que aprendió como un niño de la tribu: dependiente de ella y sujeto a las mismas limitaciones, inferioridades y necesidades de apoyo que ellos.

Al entrar a un nuevo lugar o empezar un nuevo camino debes aprender lo más que puedas lo más rápidamente posible. Mantener tus prejuicios o sentimientos de superioridad obstaculiza esto.


9. Practica intensamente e inclínate por la resistencia y el dolor

Bill Bradley, integrante del Salón de la Fama, estaba calificado para jugar básquetbol sólo por su altura, ya que era lento, no podía saltar y no tenía intuición para el deporte. Él practicaba tres o más horas después del colegio y los fines de semana, también ponía pesas en sus zapatos y pegaba pedazos de cartón bajo sus lentes para driblar sin ver la pelota. Eso fue sólo el comienzo de su régimen.

La práctica intensa junto a la resistencia puede ser el doble de efectiva de lo que es fácil.


10. Confía en el ensayo y error más que cualquier otra cosa

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Paul Graham siempre se sintió fascinado por los computadores. Eventualmente encontró que aprendía no al ser enseñado, sino que al enfrentar un problema, fallando y luego intentándolo una vez más. Esa experiencia finalmente lo llevó a la creación del YCombinator, que apoya a los emprendedores para que hagan lo que él hizo.

Hoy en día, es menos probable que el aprendizaje sea formal. Debes hacerlo a tu manera según tu estilo único.


11. Absorbe el poder de un maestro

La relación correcta entre un mentor y un pupilo es la forma más rápida y eficiente de aprender, te concentrarás en una excelente fuente de conocimiento en vez de tratar de encontrar muchas. Obtendrás, en una fracción del tiempo, una forma maestra de aprender que toma una vida desarrollar.

Pero el objetivo siempre debe ser superarlos.


12. Elige un mentor que te desafíe en grande

Carl Jung veneraba a Freud como pionero en su campo, pero era ambivalente respecto a ciertas partes de su teoría. Al tener a Freud como mentor, a pesar de que eventualmente fueron por caminos distintos, entendió mejor en qué aspectos estaba en desacuerdo con él, aprendió muchísimo y aclaró sus propias ideas centrales e identidad.

Mientras más desafíe tu mentor a otros, más te desafiará a ti.


13. Absorbe completamente el conocimiento de tu mentor, y luego transfórmalo

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Glenn Gould era el estudiante de piano más prometedor del legendario profesor Alberto Guerrero. Gould tomaba lo que Guerrero le enseñaba y rápidamente lo llevaba en una dirección completamente distinta. A los 19 años tomó su propio camino, pero después Guerrero aún podía ver las cosas que enseñó a Gould, que habían sido totalmente absorbidas pero completamente transformadas por su genio.

Puede ser casi una maldición aprender de alguien brillante, puede ser muy intimidante. Pero supera esto al absorber todo y luego avanza más allá.


14. Crea una dinámica en ambos sentidos en todas tus relaciones

Freddie Roach, legendario entrenador de boxeo, encontró a su mejor estudiante, Manny Pacquiao. Era su estudiante más intenso y fácil de enseñar, con el tiempo aprendió a llevar las estrategias e instrucciones de Roach un paso más allá de lo que él jamás lo pudiera haber hecho por sí mismo.

Las mejores relaciones son interactivas. Sólo aprender el dogma de alguien nunca será tan efectivo como adaptarlo y mejorarlo.


15. Domina la inteligencia social

Uno de los mayores obstáculos para convertirte en un maestro es relacionarte con otras personas. Es muy fácil vivir la vida como una serie de batallas y pleitos por poder que resultan ser menores.

La idea de que las personas pueden ser tan brillantes que no necesitan integrarse a la sociedad es engañosa. Los maestros no convierten a los demás en obstáculo, más bien utilizan la inteligencia social para amplificar sus habilidades.


16. Acepta las críticas y adáptate a las estructuras de poder y a la sociedad

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Ignaz Semmelweis fue uno de los primeros pioneros de las técnicas antisépticas, algo que desde entonces ha salvado millones de vidas. Sin embargo, sus ideas nunca fueron completamente aceptadas mientras vivía, debido a la manera arrogante y déspota en que trataba a sus superiores y su negativa a probar sus ideas. Murió a los 47 años abandonado y sin un peso.

Utiliza a los que están en poder, no te enemistes con ellos. De lo contrario, la genialidad es desperdiciada.


17. Crea meticulosamente tu imagen pública

Teresita Fernandez, escultora y ganadora de una beca MacArthur podría haberse adaptado a la opinión de los demás. La escultura, y en particular el trabajo con metal, era en gran parte un medio masculino y fácilmente podría haberla percibido como una novedad pasajera. Contribuyó a su éxito al pasar tiempo no sólo en su arte, sino también en su imagen pública.

Todos utilizamos máscaras en la sociedad. Estar consciente de esto y no cohibido por esto te permite ser más efectivo en cualquier situación.


18. Tolera a los tontos y aprende a explotarlos

El poeta y novelista alemán Johann Wolfgang von Goethe pasó un periodo de su juventud en la corte de un prominente duque. Luego de aceptar su situación, se encontró en la cultura mezquina y claustrofóbica de la corte. En vez de participar en ella, utilizó el comportamiento de la corte como la base de sus novelas y obras teatrales.

Simplemente hay demasiados tontos como para evitarlos. No caigas en sus juegos ni bajes a su nivel.


19. Despierta tu mente dimensional y tu audacia

Después de nuestra formación, nos sentimos inclinados a ser conservadores, trabajar siempre dentro de un campo y según reglas familiares y establecidas.

La clave de la maestría es rechazar el conservadurismo y ser cada vez más audaz.


20. Absorbe todo y deja que tu cerebro haga conexiones por ti

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El cerebro está diseñado para hacer conexiones. Cuando nos enfocamos muy atentamente en una tarea dada, podemos estresarnos y nuestros cerebros dejan de funcionar. Los maestros leen y absorben todo lo que podría estar relacionado entre sí para estimular que sus cerebros hagan un salto.

Así es como Louis Pasteur hizo el salto a las vacunas. Pasó años desarrollando la teoría germinal, que le permitió ver la importancia de un grupo de pollos que sobrevivió una vacuna con un viejo cultivo de una enfermedad. Tal como él dijo, “el azar favorece solo a las mentes preparadas”.


21. Evita poner las cosas en categorías familiares

Las mentes más creativas resisten una de las tendencias distintivas del cerebro, ordenar las cosas en categorías simples, utilizar una clave mental para simplificar todo. Si nos esforzamos en cambiar de perspectiva, eso puede cambiar.

Larry Page y Sergey Brin llegaron a la revelación que creó a Google al ver lo que parecía ser una falla común: resultados erróneos en los motores de búsquedas que clasificaban las páginas de acuerdo a la frecuencia con que se mencionaba cierta palabra. Una anomalía los llevó por un camino enormemente más efectivo.


22. No dejes que la impaciencia descarrile tus planes

La mayor fortaleza de John Coltrane, la improvisación, fue una vez su debilidad. Él recurría a la imitación más que a la innovación. Después de años absorbiendo los estilos de otros y aprendiendo un enorme vocabulario técnico, aprendió a modificar lo que sabía en algo profundamente personal y distinto del resto.

Uno de los impedimentos más grandes para la creatividad es la impaciencia. Mantén el rumbo y desarrolla tu voz genuina.


23. Valora la inteligencia mecánica y abstracta en igual medida

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Los ingenieros más brillantes del mundo no lograron crear una maquina voladora. Orville y Wilbur Wright era mecánicos de bicicletas. La simple revelación de que una máquina se debía ladear como una bicicleta y no moverse en líneas rectas horizontales como un barco, los ayudó a superar a quienes habían intentado resolver el problema por años.

La inteligencia mecánica, enfocada en la funcionalidad, puede ser tan vital y creativa como la inteligencia abstracta.


24. Evita el “candado técnico” o enredarte en la destreza técnica en vez del problema real

La pionera en “neurorobótica”, Yoky Matsuoka, tenía un objetivo imposible: construir una mano robótica realista. Para ella, no se trataba de una serie de puzzles mecánicos sino que era un proceso de aprendizaje para entender la mano humana. Los detalles anatómicos aparentemente irrelevantes resultaron ser extremadamente importantes para su funcionalidad.

El candado técnico te hacer perder de vista las preguntas más importantes. Al mirar la mano humana, ya extrañamente perfecta, Matsuoka sobrepasó a las personas atascadas en problemas técnicos durante años.


25. Une lo intuitivo con lo racional

Este es el paso final. La inmersión profunda en un área en particular, la experiencia en tu aprendizaje, el tiempo con tu mentor y la liberación del potencial creativo se transforman en una cantidad extraordinaria de conocimiento y una habilidad para rápida e instintivamente actuar frente a cualquier situación.

Combinar ese instinto con los procesos racionales permite que las personas alcancen su mayor potencial y se conviertan en maestros.


26. Construye tu mundo según tus fortalezas

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Albert Einstein no era un buen científico. Odiaba cómo se enseñaba física y no le gustaban los experimentos. Sus mayores revelaciones se presentaron de otra forma. Llegó a la teoría de la relatividad en parte reflexionando acerca de una imagen en su cabeza de trenes, rayos de luz, hombres y mujeres.

A los 20 años decidió alejarse de la ciencia experimental convencional, sumando a esto su desagrado por la autoridad, es lo que le permitió remover las convenciones que no lo dejaban avanzar. Einsten hizo algo intuitivo, aparentemente ilógico pero intensamente racional.


27. No olvides que la práctica es tan importante como las habilidades innatas

César Rodríguez, llamado “El Último As de América” no era un piloto naturalmente talentoso. Al principio estuvo entre los últimos de su grupo. Alcanzó a los demás y luego los superó porque practicaba constantemente. Conocía cada control como la palma de sus manos, y reaccionaba mejor que aquellos que se apoyaban en el talento. Eso lo ayudó a realizar los tres ataques aéreos que le valieron su apodo.

Pareciera que un logro después de miles de horas de práctica fuera de alguna forma común. Pero es como lo hacen los maestros.

Visto en Entrepreneur.

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