3 cosas que debes evitar para crear redes de contactos

netnetnetn
Síguenos en Facebook

Uno de los beneficios de vivir en estos tiempos son la facilidades que entrega Internet, especialmente a la hora de crear un negocio. Todos sabemos que las redes de contactos tienen el potencial de mejorar dramáticamente nuestras carreras, pero muchos de nosotros lo estamos haciendo mal, ya que no todos saben cómo hacerse notar y dejar la impresión indicada. Si quieres aprender cómo hacerlo, a continuación te mostramos el artículo de Dorie Clark, CEO de la agencia de comunicación estratégica “Clark”, para lograrlo:

Hace años fui invitado como orador a una conferencia de tecnología, a la cual también acudió el autor de un bestseller. Por casualidad nos encontramos en la sala de espera de los oradores y, al encontrarme desprevenido, recurrí a temas cliché: “¡Qué bueno conocerte!”, “¡Me encanta tu trabajo!”. Le entregué mi tarjeta y le dije que si alguna vez iba a Boston, iba a ser un placer reunirme con él. No me ha llamado y no me sorprende.

Todos estamos ocupados, pero es difícil imaginar el número de solicitudes que reciben los líderes más conocidos. Michael Fertik, el fundador de Reputation.com y mi colega en HBR, me contó que recibe entre 500 a 1000 correos electrónicos diariamente, refiriéndose a aquello como “una gran carga en mi vida.” The New York Times escribió un perfil sobre Adam Grant, profesor de Wharton, por su hábito de buena persona de dar a todos “un favor de 5 minutos”, y fue recompensado por su generosidad al ser inundado con 3 mil 500 correos electrónicos de extraños. “No pensé que tantas personas leían el periódico,” bromeó.

Grant sí se pone en contacto con las personas que le escriben, incluso tuvo que contratar un asistente para ayudarlo, pero la mayoría de las personas en la cima no tienen las habilidades de gestión de tiempo (o el deseo) para hacer lo mismo. Si quieres formar contactos con profesionales de alto nivel, debes inspirarlos a querer conectarse contigo. A través de experiencia ganada con dificultad, aprendí algunos de los errores claves que se cometen formando relaciones de negocios y cómo evadirlos.

1. No comprender el orden jerárquico

Las “reglas” para formar redes de contacto con pares son bastante claras: has un seguimiento sin demora, contáctalos en LinkedIn, invítalos a tomar un café o a comer. Lo anterior, me ha dado buenos resultados cuando me comunico con personas con quien tengo una relación equitativa como que ambos escribimos para la misma publicación o servimos juntos en el comité de una beneficencia. Las personas quieren agruparse con sus pares a compartir ideas y experiencias.

La dura realidad es que nada de lo anterior funciona con las personas que tiene un estatus superior al tuyo. El autor de bestsellers en la conferencia de tecnología no tenía idea de quién era yo, ni tenía razón para hacerlo. Mi libro no había sido publicado aún y el suyo había vendido cientos de miles de copias. Él daría la presentación inaugural de la conferencia y yo haría una sesión simultánea mucho más pequeña. Cometemos errores cuando no captamos las dinámicas de poder de la situación. Sería lindo si Richard Branson o Bill Gates quisieran juntarse a pasar el rato “sólo porque sí”, pero es improbable. Si quiero tener como contacto a alguien mucho más conocido que yo, debo darle una muy buena razón.


2. Esperar recibir antes de dar

Puedes que tengas mucho tiempo para tomar un café con un extraño u ofrecerles consejos, pero alguien que recibe mil correos diariamente no lo tiene. Ya pedir una parte de sus horas es una imposición, al menos que puedas ofrecer algún beneficio por adelantado. La consultora de redes sociales canadiense, Debbie Horovitch, logró forjar relaciones con celebridades de los negocios como Guy Kawasaki y Mike Michalowicz, al invitarlos a ser entrevistados para su serie de Google+ Hangouts, la cual se centraba en cómo volverse un autor de negocios. En vez de pedirles “unos minutos” para recibir consejos sobre escribir un libro, ella los expuso a una audiencia mayor y creó contenido que está permanentemente disponible en línea.


3. No exponer claramente el valor de tu proposición

Los grandes profesionales no tienen tiempo de revisar todas las solicitudes para averiguar cuáles son basura y cuáles son oro. Debes ser muy explícito y explicar muy brevemente cómo lo puedes ayudar. Mi increíblemente débil invitación a “reunirnos en Boston” no iba a lograrlo. Debes mostrar que estás familiarizado con el trabajo de la persona y que has pensado cuidadosamente cómo puedes ayudarlos, no al contrario. Tim Ferriss de The 4-Hour Workweek escribe sobre la ocasión en que su ex pasante, Charlie Hoehn, lo convenció con una propuesta detallada donde incluía la descripción del trabajo creado por Charlie y, además, promocionaba su habilidad para crear un video publicitario y una “micro-red” en línea para los fans de sus libros.

Hacer redes de contacto es quizás la actividad profesional más valiosa que puedes llevar a cabo. Pero muy a menudo, sin darnos cuenta, saboteamos nuestros mejores esfuerzo al no leer correctamente las dinámicas de poder, no dar primero y no dejar en claro el valor de nuestra proposición. Corregir esas debilidades cruciales, te ayudará a conectarte con las personas que quieres y necesitas conocer para transformar tu carrera.

Original.

Síguenos en Facebook