5 lecciones de emprendimiento que aprendí de mi padre

20150306231137-kid-dad-hug-hugging-family
Síguenos en Facebook

Durante nuestras vidas podemos tener cientos de profesores que nos enseñan arte, ciencias o matemáticas. Sin embargo, ni uno se puede llegar a comparar con nuestros padres. 

Este artículo fue escrito originalmente por Jonathan Long, fundador y CEO de Market Domination Media, una agencia de marketing online, que ayuda a emprendedores.

El 14 de marzo de 2010 es una fecha que nunca olvidaré. Fue el día en que mi padre murió de cáncer. No ha pasado un día desde entonces en que no haya pensado en él ni en el tiempo que pasamos juntos; los momentos de risa y las lecciones aprendidas, todo lo bueno y lo malo. Es por eso que quiero compartir 5 lecciones que me quedaron marcadas en la memoria, y que con el tiempo descubrí, me convirtieron en un hombre mucho más completo. Lecciones que me hicieron crecer, ser exitoso y darme cuenta de la suerte que tuve de contar tantos años con la compañía de un hombre así de sabio.

1. Nada reemplaza al trabajo duro

Comencé a trabajar muy joven. Quería comprarme una bicicleta y mi papá lo vio como la oportunidad para enseñarme algo muy valioso. Aunque a mi mamá no le gustaba mucho la idea, él dijo que podría tener una, pero si es que trabajaba duro por conseguirla.

cb5a1a1031

Él era fotógrafo, así que los fines de semana yo lo acompañaba a bodas donde le ayudaba con el equipaje y preparando la iluminación. Me levantaba al amanecer, cargaba las cosas en el auto y llegaba a destino antes que nadie para prepararlo todo. Mientras la mayoría de los niños de mi edad dormían hasta tarde los sábados y luego veían dibujos animados, yo trabajaba duro. Yo quería conseguir algo y mi padre se aseguró de que entendiera que, para tenerlo, iba a tener que esforzarme.

Así obtuve algunos de los mejores recuerdos de mi infancia. Él siempre me hizo sentir parte importante de su trabajo. También aprendí a temprana edad mis mejores movimientos de baile, ya que en las bodas siempre había una chica que bebía más de la cuenta y me sacaba a bailar.


2. El triunfar en los negocios se parece mucho a ganar en el basebol

Mi familia es fanática del basebol. Mis hermanos y yo crecimos jugando mientras papá nos entrenaba y nos reafirmaba que se trataba del mejor deporte del planeta entero.

father_son_baseball-apha-0906021

No creo que haya existido un entrenador más intenso que él y no en el sentido de los padres que se vuelven locos instigando a sus hijos. Mientras otros entrenadores se enfocaban sólo en los movimientos, el nuestro nos hablaba de estrategia y planificación. Siempre nos dijo que enfrentar un juego sin un plan era arrojarse al fracaso.

Es lo mismo para los negocios. Si intentas iniciar uno sin un plan bien pensado y una estrategia definida estarás destinado a fracasar.


3. Devuelve tanto como puedas

Y no me refiero a lo estrictamente monetario. Mi papá era muy generoso cuando se trataba de ayudar a fotógrafos incipientes. Esto era antes de las cámaras digitales y Photoshop, cuando el revelado de fotos era una forma de arte.

father_and_son_2

Mi papá charlaba sobre técnicas de fotografía y revelado, y daba consejo a quien se lo pidiese. Si había alguien que amaba la fotografía y quería aprender, él siempre estuvo disponible para responder cualquier duda. Además siempre se sensibilizó con la gente sin casa, especialmente los veteranos. Era raro que viese a alguien en situación de calle y no fuese a comprarle comida. Creo que yo tenía unos 10 años la primera vez que le vi hacer esto. Recuerdo como si fuese ayer cuando me decía: “No les doy dinero porque lo pueden usar para drogas o alcohol. En cambio la comida sé que les servirá”.

Su influencia definitivamente se quedó en mí. En la actualidad siempre estoy dispuesto a conversar y dar consejos sobre mercadeo online a gente que está genuinamente interesada en ello, incluso si no son clientes. También replico su actitud de ofrecer algo para comer cada vez que veo un indigente y, aunque suene muy egoísta, esto me hace sentir conectado con ellos cada vez que sucede.


4. Ama lo que haces

Mi padre era fotógrafo porque amaba esta actividad. Comenzó a usar cámaras después de su paso por los infantes de marina y se enamoró de inmediato de esto. Fue completamente autodidacta. Adoraba estar tras la cámara y crear arte con ella. No lo hacía meramente por el dinero, el hecho de que pudiera vivir de lo que amaba era un bonus.

Father-and-Son-1

Comencé mi empresa, Redes para Dominar el Mercado, porque realmente adoraba el mercadeo online. Sé que me siento igual de bien ayudando a empresas a crecer en internet como mi papá se sentía tomando fotos para ganarse la vida.


5. Hazte un tiempo para la familia

Sin importar las condiciones, mi papá nunca estaba demasiado cansado u ocupado para jugar con nosotros. Tenía un espíritu de niño y siempre quería divertirse con nosotros en el jardín. Creo que nunca nos dijo que no. Si me ponía a jugar basquetbol de noche con mis amigos él solía sumarse.

fathersonbasketball

Todos los emprendedores son culpables de, en algún punto, dejarse consumir por el trabajo y no tener a su familia como prioridad. Tuve la suerte de poder hablar con mi papá antes de que partiera de este mundo. Las últimas 13 palabras que me dijo se replican en mi mente todos los días: “Cuida a tu mamá, tus hermanos y tu hermana por mí. Te amo”. Nuestras familias siempre debiesen ser nuestra prioridad. Nos puede seguir yendo excelente en los negocios incluso si los mantenemos como segunda prioridad.

Quisiera terminar con este obituario que escribieron sobre él. Lo leo todos los días porque lo resume de modo perfecto.

Te extraño, papá.

“18 de Marzo de 2010. Lo que más recuerdo de Steve es su extraño sentido del humor y ese tic en el ojo. Era genial trabajar con él. Lo acompañé a muchísimas sesiones de fotografía, principalmente por el placer de su compañía. Cuando era un novato como editor de revistas, él me enseñó el importantísimo lugar que las fotografías debían ocupar. Su sentido artístico es observable en su portafolio de trabajo. Pero lo que puede resultar menos evidente, al menos para sus nietos, es esto: Steve Long era el tipo más genial de la ciudad. Con su chaqueta de cuero y sus botas de motociclista nadie lo detenía. Todas las mujeres, desde las jóvenes practicantes a las experimentadas editoras, lo adoraban y coqueteaban con él mientras los chicos deseaban poder imitar su estilo. Sin embargo, nadie se le acercaba. Era único en su tipo”, Rachel Morton de Burlington, VT.

Visto en Entrepreneur

Síguenos en Facebook