5 oportunidades en que decir “NO” es lo mejor que puedes hacer por ti mismo

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La gran mayoría de nosotros vivimos en un mundo 24/7, donde nuestro día no comienza ni termina con la jornada laboral. Después de disponer de las horas necesarias de sueño que necesitamos, nos quedan como 72 horas semanales para preocuparnos de nuestras familias, amigos, hobbies y pasiones. Vivimos pegados a nuestros calendarios y agendas, intentando calzar todo lo que podamos en esta cantidad de tiempo. Pero algunas veces la recompensa es mucho mayor cuando nos desviamos del plan y decimos “NO”.

Esta pequeña palabrita puede ser una de las más difíciles de decir. De hecho, las investigaciones demuestran que frecuentemente aceptamos más de lo que queremos, porque sentirnos sobrepasados y comprometidos en exceso resulta más fácil que desilusionar a otros. Y se pone más difícil cuando tenemos que decir “NO” cara a cara.

“Una de nuestras necesidades más fundamentales es la de conexión social y sentido de pertenencia. Decir “NO” se siente amenazante para nuestras relaciones y para el sentimiento de conexión“, explicó a The Wall Street Journal la Dra. Vanessa Bohns, profesora asistente de ciencias de gestión en la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá.

Desafortunadamente este deseo de permanecer conectados a todos los demás, nos desconecta de nosotros mismos. Sacrificamos nuestras necesidades y deseos en favor de las reglas sociales, sacrificio que puede no valer la pena siempre.

Durante este año hemos meditado lo que significa vivir conscientemente. Uno de los elementos clave se focaliza en nuestra habilidad de sentir lo bueno y lo malo. Cuando somos conscientes, somos honestos y aceptadores de cómo nos sentimos en el momento presente, en oposición a trabajar para resistir, controlar o cambiarlo.

Estar en verdadera sintonía contigo mismo implica saber cuándo es necesario desviarse de la norma por tu propio bien físico, mental y emocional. Decir “NO” a otros comienza con decirte a ti mismo que “NO” sí es una opción viable.

A continuación, cinco oportunidades en que deberías callar ese deseo interno de agradar a otros y, en cambio, escuchar lo que te hace feliz:

1. ¿Necesitas más espacio mental? Sáltate el happy hour

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Muchedumbres, conversación estridente y alcohol, rara vez ayudan a una persona que ya se siente agobiada, sobre todo a los introvertidos. Chequea contigo mismo al final del día y pregúntate qué es lo que realmente necesitas una vez que has salido del trabajo. Si esa respuesta involucra un poco de paz, silencio y soledad, no dudes en ir directo a casa. Los verdaderos amigos no sólo aceptarán este aspecto de tu personalidad sino que comprenderán que todos necesitan un poco de tiempo consigo mismos de tanto en tanto.


2. ¿Sintiéndote físicamente extenuado? Tómate la noche libre

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Hasta los atletas más dedicados tienen días en los que se sienten increíblemente agotados y desgastados, tanto que una tarde de entrenamiento no siempre les interesa. Escucha a tu cuerpo y dale tiempo de recuperarse cuando lo necesite, más que exigirte entrenar sólo porque siempre lo haces. Cambia tus prioridades de seguir una rutina a seguir tus sentimientos. Gratifícate con una tarde silenciosa en casa y duérmete temprano, probablemente tu siguiente día y entrenamiento serán mucho mejor.


3. ¿No logras escuchar tu pensamiento? Fabrica tu “cueva”

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Cuando tus pensamientos retumban y se toman lo mejor de ti, una de las mejores soluciones es retirarse a un lugar silencioso y relajante que te ayude a encontrar completa calma. Diseña tu “cueva” en tu casa con elementos simples, calmantes y no tecnológicos. Ya sea que necesites una habitación completa o sólo tu silla preferida con un buen libro, tener un lugar establecido donde escaparte al final del día de todo lo que te estresa, puede ser la mejor medicina para una mente inquieta.


4. ¿Tuviste una semana difícil? Tómate un viernes por la noche, personal

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Si te sientes más emocionado con la idea de irte a casa, aislarte del mundo y tener una noche relajada en casa ¡Hazlo! En vez de sentirte obligado a salir hasta tarde de bar en bar sólo porque todos los demás quieren hacerlo, disfruta preparando una comida en casa y viendo el último episodio de tu show favorito. Invitar a otros es opcional: es tu tiempo libre, así que decide cómo tú quieres vivirlo.


5. ¿No estás de ánimo? Simplemente di que “NO”

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Al final del día no necesitas una razón para tomarte una noche personal. La única agenda a la que estás atado es la que llevas dentro. Con educación declina ofertas, cambia un par de planes de la semana para el fin de semana y deléitate en la felicidad de usar tu tiempo en tu espacio, tu zona de confort, el lugar que te hace sentir más consciente.

Visto en HuffPost

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