¿Cuándo delegar? Prueba la regla del 70%

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Si no aprendes a adoptar el arte de delegar, no podrás hacer crecer tu negocio. La Regla del 70% te guía en cuanto a cómo hacerlo bien.

¿Cuándo delegas una tarea? Esta pregunta central hace que muchos CEOs no traspasen tareas a sus equipos.  Esperan hasta que otro sea capaz de completar las tareas tan bien como ellos y así se condenan a poseer esa tarea para siempre.

Los CEOs inteligentes usan la Regla del 70%. En forma simple, si la persona que el CEO quiere que haga  la tarea es capaz de hacerla en un 70% tan bien como la haría él, debe delegarla. ¿Es frustrante que la tarea no sea realizada con el mismo grado de perfección o percibida perfección que éste podría lograr?  ¡Seguro!  ¡Dejemos ir la perfección! ¿Es más fácil decirlo que hacerlo? Sí, ciertamente. Pero no hay lugar para la perfección cuando se trata de delegar.  La parte positiva es que los CEOs no tienen que dedicar tiempo a la tarea– ¡cero!  El beneficio en tiempo que no usan en esa tarea es infinito, y además ganan ese mismo tiempo para invertir en proyectos de más alto impacto.

Parte del proceso de delegar implica saber qué es lo que quieres lograr y luego permitir a las personas saber qué se necesita para que los miembros de tu equipo lo hagan.  Luego, viene la parte más difícil de delegar—soltar y confiar en que los miembros de tu equipo tomarán la pelota y correrán con ella.  Esto requiere de la comprensión que ellos podrían hacerlo de una forma completamente diferente a cómo lo harías tú.  Con el fin de renunciar a la perfección debes decidir qué es más importante para ti: completar el trabajo a un nivel perfecto (como tú lo harías), o completarlo exitosamente de un modo diferente. Incluso podrías sorprenderte al descubrir que cuando les das a los miembros de tu equipo un poco de libertad de acción, ellos descubren nuevas y mejores formas para hacer las cosas.

Este estándar de desempeño del 70%  permite a los CEOs traspasar las tareas a los miembros de los equipos en forma agresiva y hacerlos realizar las tareas a un nivel aceptable. Claramente hay tareas que requieren un 100% como nivel de ejecución. El CEO decidirá no delegar estas tareas. Podrían ser transferidas pero con mucho apoyo y entrenamiento. Además, una supervisión uno a uno podría ser necesaria.

Un aspecto importante es que si delegas una tarea en forma completa, no deberías intentar entrenar a quien la recibe para obtener el 30% de vuelta. Cuando hablamos de delegar en forma efectiva, no sólo la comunicación debe ser clara, concisa y consistente, sino que también debes asegurarte que cada miembro del equipo tenga acceso a la misma información. La confianza es uno de los factores más importantes cuando se trata de delegar, y va en ambos sentidos. Debes confiar en que los miembros de tu equipo completarán el trabajo del que son responsables, y ellos deben confiar en que tú les estás dando toda la información que ellos necesitan para realizar el trabajo. Tú estarás disponible para respaldarlos cuando sea necesario. La delegación efectiva puede ser la respuesta para el dueño de empresa pequeña que batalla por encontrar el tiempo para hacer crecer su negocio. Y cuando tomas medidas para implementar un efectivo proceso de delegación, no sólo te estás dando tiempo para focalizarte en las actividades más vitales de tu empresa, sino que además estás aliviando la presión de siempre hacer todo por ti mismo.  ¡Y sin criticar después! Si lo haces, extraerás toda la energía, pasión y derecho de propiedad del nuevo dueño de la tarea y simplemente va a querer diferir al líder – y tú no podrás soltar esa tarea por ti mismo. Tu meta es delegar, recapturar tiempo para tareas de más alto nivel, desarrollar al empleado y lograr el éxito.

Así que cuando consideres delegar – hazte una pregunta – “¿Pueden hacerlo al 70% tan bien como yo lo haría?” Si es así, ¡déjalo ir!

Original por Jim Schleckser.

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