¿Desde cuándo es aceptable llegar tarde a todo?

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Puede que este artículo ofenda a algunos lectores, sean reclutadores o no. Pero sólo porque será algo que aludirá a muchos.

Y no me importa si sueno chapado a la antigua, porque realmente no tiene nada que ver con ‘modas’ o ‘generaciones’. Tiene todo que ver con modales básicos y respetar a los demás.

Así que aquí va… ¿Desde cuándo es aceptable llegar tarde a todo?

Porque, si me preguntan a mí, no está bien.

En los últimos años parece que una reunión que debe comenzar a las 9 de la mañana significa, para algunas personas, que comenzará cerca de cualquier hora que comience con el número 9. Como las 9:30 por ejemplo.

Las personas llegan a las 9:10 o 9:20 o incluso después. Y sonríen abiertamente al grupo que los espera, a medida que desenvuelven su sandwich de tocino, aparentemente sin comprender que los otros han estado aquí desde 5 para las 9, preparados y listos para empezar.

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10 personas que esperan una reunión durante 20 minutos mientras que un maldito egoísta se toma su tiempo para pasar a una tienda de café, se trasforma en 20 minutos por 10, lo que se traduce en 200 minutos gastados; todos esos minutos que nos hiciste esperar porque no pudiste tomar el bus antes. Eso es casi 3 horas malgastadas. ¡Por tí! ¿Cuanto le cuesta eso al negocio? ¿Debería enviarte un mensaje de voz?

Y hacer planes para una junta de negocios con alguien a las 3 de la tarde en una tienda de café, usualmente significa que a las 3:10 te llegará un mensaje de texto diciendo “estoy a 5 minutos de llegar,” que inevitablemente significa 10 minutos, por lo que esperas lleno de frustración entre 15 a 20 minutos.

Usualmente estas personas que llegan tarde son quienes han organizado la junta, te están pidiendo ayuda o están vendiendo algo. ¡Cero posibilidad, amigo!

Y por supuesto esto se aplica masivamente en la industria de reclutamiento, donde llegar tarde es no sólo común sino que también muy dañino para tu imagen personal y corporativa.

Y no se trata sólo de negocios.

¿Por qué las personas que invitas a una cena a las 7:30 creen que está bien llegar a las 8:30? Es maleducado. Es poco considerado. Y es egoísta, tal como lo pude ver en una tienda de café cerca de mi casa un fin de semana. Tres ‘señoras que almuerzan’ estaban hablando en la mesa al lado mío. Una preguntaba a qué hora era lo de los tragos de esa noche. La respuesta que todos pudimos escuchar fue: ‘A las 7:30 pero no llegaremos ahí hasta las 9 porque así ya habrán calentado motores y todas las personas interesantes habrán llegado.” Que lindo. Imagina si todos tuviesen la misma visión. Las fiestas comenzarían a las 3 de la mañana.

O una cena en un restaurant donde me iba a juntar con otras dos parejas. Mi esposa no estaba, así que iba solo. Llegué 2 para las 8 para nuestra reserva que era a las 8 en punto. A las 8:20 ya iba en mi segundo vaso de Pinot y a las 8:30 recibí un mensaje que decía ‘vamos para allá’. Finalmente, nos encontrabamos todos sentados a las 8:45. Las otras dos parejas ni siquiera intentaron disculparse, y parecían no darse cuenta del hecho que yo pudiese haber llegado al lugar a la hora que habíamos elegido. Por mientras, había bajado considerablemente la botella de Pinot y estaba listo para irme a casa.

Y no se trata de que tengamos ‘vidas muy ocupadas’. Eso se da por sentado, todos tenemos vidas así y usar eso como una excusa es sólo intentar escaparse. Simplemente algunas personas ya ni pretenden que tu tiempo es tan importante como el de ellos. Y la tecnología lo hace aún peor. Pareciera que enviar mensajes de texto o mandar un e-mail comentado que estás atrasado significa que ya no lo estás.

Basura.

Eres irrespetuoso. Y poco considerado.

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Y también hago algo al respecto. No hace mucho mi dentista me tuvo esperando por 50 minutos. Por décima vez, debo añadir. Me fui, dejando a una recepcionista que nunca había visto a un paciente reaccionar ante la frustración, sólo para recibir una llamada de la dentista mientras me metía en mi auto.

Claro, estaba ‘ocupada’, un paciente tomó más tiempo del esperado, blah blah.

Pero espera, ¡Yo también estoy ocupado! Yo no la haría esperar por 50 minutos si viniese a verme. Aún así, yo soy SU cliente. Le dije que había sido su paciente durante 15 años pero que no me tomara por sentado. Atiende a menos pacientes cada día si es que tienes que hacerlo, pero atiéndeme a tiempo. Nunca más me ha hecho esperar.

¿Yo? ¿Alguna vez llego atrasado? Claro, a veces. Es inevitable incluso si tienes la mejor de las intenciones. Pero nunca planeo llegar tarde. Nunca dejo que ‘el tiempo pase’ porque mis cosas son más importantes que las tuyas.

No estoy hablando sobre esos extraños momentos en los que llego tarde. Estoy hablando de aquellas personas que siempre llegan tarde. De hecho, nunca llegan a tiempo. ¡Sabes de quien estoy hablando!

Y realmente considero que llegar constantemente tarde es una falla de carácter que tomo en cuenta a la hora de darle un ascenso a alguien, a la hora de contratar a personas y a la hora de considerar a alguien mi amigo.

Es así de importante.

Original. 

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