Simples consejos para alcanzar un liderazgo ejemplar

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Confía en la gente que contrataste y trabaja mano a mano con ellos.

Un buen equipo es fundamental en el objetivo de alcanzar el éxito. Pero no basta simplemente con tener un buen equipo sino también ser capaz de llevarlo por un buen camino, motivándolos e inspirándolos a dar lo mejor de sí para lograr el objetivo. Un mal líder terminará desencantando a sus empleados, dividiendo al grupo y enemistándolos con la empresa y su espíritu. Por el contrario, un líder ejemplar genera un mística inigualable en la empresa. Cada vez que aparece, los empleados se motivan a dar lo mejor de sí. Buscarán destacarse y no solamente en el rendimiento individual sino también mostrarse voluntariosos y dispuestos a trabajar en equipo.

Existen ciertas características que hacen a un buen líder y en esta lista, encontrarás las necesarias para convertirte en uno de ellos.

1. Recuerda en los negocios hay que generar dinero
GANA

Independiente del motivo de tu empresa o la pasión que sientas por tu producto o tu servicio, debes recordar siempre que la tarea principal es hacer dinero. Puede que esto suene horrible, pero es cierto, sólo de esta forma podrás seguir desarrollando el producto o servicio que tanto te apasiona. Debes pensar que el mercado funciona de forma dinámica y que, de quedarte atrás, la competencia puede sacarte de carrera rápidamente.


2. Trabaja mano a mano con tus empleados

Para cualquier empleado se hace motivante trabajar codo a codo con el jefe. Esto lo convierte en un personaje cercano y capaz de hacer lo mismo que tú. Muchas veces el jefe es una figura escurridiza y poco se sabe de él. Si quieres ser un líder debes ensuciarte las manos y trabajar, esto motivará a tus empleados a dar lo mejor de sí y generará un buen ambiente de grupo.


3. Largo plazo
vision

Imprime una visión de largo plazo en tu empresa. Prepara planes ambiciosos para el futuro, fija metas altas de convertirte en una empresa influyente en el rubro que desarrolla y compártelas con tus trabajadores. Cuídalos y hazles saber que tienes planes importantes para cada uno y que son un aporte para la proyección de crecimiento en la empresa. Sólo un trabajador que se siente involucrado, trabajará dándole la importancia que estás esperando.


4. Confía en la gente que contrataste

Si vas a contratar gente que luego estarás fiscalizando y perdiendo tiempo en vigilar estás en el camino incorrecto. Optimiza tu tiempo y tu energía y preocúpate de contratar gente de confianza, proactiva, con ideas y motivada. Hazlos parte de un equipo autónomo y capaz. Es mejor demorarse en el proceso de selección que tener que estar cuidando empleados. Esto sólo te quitara tiempo preciado y por lo demás coartará a tu equipo de trabajo.


5. Sé abierto de mente y acepta distintos puntos de vista
OPEN-MIND

Busca que tus empleados sean inquietos, curiosos, que sientan confianza para poder decirte todo lo que piensan. Motívales a hacer sugerencias constantemente, que no se guarden nada. Esto es de gran ayuda para tu negocio pues ellos trabajan a diario en él y saben mejor que nadie sobre los temas cotidianos. A pesar de lo útil que puede llegar a ser, muchos empresarios no actúan de esta forma naturalmente.


6. Arriésgate y prepárate para fracasar

Así como un deportista no verá el éxito si no cae una y otra vez para perfeccionar su técnica, el emprendedor debe enfrentar el fracaso cara a cara sin temor. Es el único camino al éxito. Toma riesgos, de forma responsable, pero hazlo, arriesgarte es lo que hará que tu negocio crezca e innove. Motiva a tu gente a tener el mismo espíritu, se enfático en no castigar el fracaso cuando existe una buena razón para tomar el riesgo.


7. Siempre ten un plan B y un plan C
SAFETY

Entrar al mundo de los negocios es, de alguna forma, asumir la presencia constante de riesgos. La rapidez con la que se mueven las cosas en el mercado y el nivel de competencia te obliga a estar preparado frente a cualquier eventualidad. No tener un plan de emergencia generará un ambiente de tensión e incertidumbre unas vez que las cosas no salen como tu las planeaste. Además, tener siempre un plan alternativo es un ejemplo para tus trabajadores, refleja rigurosidad y precaución.

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