Cerca del 99% del plástico presente en el océano ha desaparecido ¿Dónde ha ido?

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La mayoría de nosotros está consciente del daño ambiental que le estamos provocando al planeta ¿Pero cuántos hacen realmente algo al respecto? Quizás después de leer el siguiente artículo de Kristina Bravo sobre el plástico acumulado en nuestros océanos, algunos cambien de opinión y comiencen a cambiar sus hábitos:

Cada año desechamos millones de toneladas de plástico que terminan en el océano: desde botellas de agua hasta las micro-esferas que hay en los jabones para la cara. Esta acción no sólo provoca daños al medio ambiente que se traducen en US$13 mil millones en daños al medio ambiente, sino que también le cuesta la vida a diversos animales marinos que terminan ahogándose con nuestra basura. Un nuevo estudio ha descubierto noticias aún más terribles: Cerca del 99% del plástico presente en el océano parece haber desaparecido y existe la posibilidad que gran parte esté terminando en la comida que ingerimos.

El estudio, que fue publicado en julio en Proceedings of the National Academy of Sciences, dio a conocer información recolectada desde los lugares con mayor acumulación de plástico durante el 2010 y el 2011. Cuando los investigadores usaron redes para determinar qué tanto plástico había en estos lugares no encontraron tanto como esperaban.

“No podemos dar una explicación por el 99% de plástico que tenemos en el océano. Es posible que éste entre a la red alimenticia oceánica global y nosotros formemos parte de ello”, afirmó a Science el investigador a cargo, Carlos Duarte.

Según Duarte, es muy posible que los animales marinos se estén comiendo el que está presente en el océano, ya que luego de que las olas lo rompan en pequeños pedazos es muy similar a comida para peces. El oceanógrafo del Farallon Institute for Advanced Ecosystem Research, Peter Davidson, se suma a esta opinión de Duarte asegurando que es innegable que los animales ingieren nuestra basura y además agrega que no sabe las consecuencias que esto pueda traer.

El material ingerido podría terminar en el atún que comemos o, según lo que Davidson comentó a Science, “puede que el plástico en los peces vuelva al agua a través de las heces o vómitos de los mismos. En ese caso puede que no haya impacto a largo plazo, es algo que no se sabe”.

¿A dónde más podría estarse yendo todo el plástico? Podría ser que los microbios lo estén ingiriendo, podría ser que llegue a la costa y se degrade en piezas casi indetectables o quizás las heces de los animales lo llevan al fondo marino.

¿Quizás estamos produciendo menos basura de lo que los científicos creen? Después de todo, el estudio utilizó números estimados de la cantidad de plástico que llegaba al océano hace casi medio siglo atrás.

“Necesitamos un mejor estimado de cuánto plástico llega al océano anualmente a la brevedad. No creo que podamos imaginarnos como sería el peor de los casos, porque francamente no sabemos qué es lo que está provocando el plástico“, aseguró a Science la oceanógrafa Kara Law.

Sería agradable asumir que estamos aprendiendo nuestra lección y estamos botando menos materiales dañinos. Pero la evidencia -sólo googlea “Pacific Garbage Patch”- nos dice que estamos en necesidad de estadísticas más alarmantes para obligarnos a cometer menos daño al planeta.

Visto en TakePart.

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