Barbara Corcoran de la Serie “Shark Tank”: 4 cosas que hacen los empresarios exitosos

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Con todo el éxito que tiene, Barbara Corcoran no es ajena al fracaso. Se encontrará actualmente en la cresta de la ola -es una de las inversionistas más importante del show televisivo de la cadena ABC, Shark Tank, con un negocio en el ámbito inmobiliario de 5 billones de dólares- pero Corcoran es la primera en admitir que para llegar donde está le costó mucho tiempo.

No esconde su serie de fracasos. En vez de eso, los celebra, publicitando sin tapujos en su página web sus más de 20 trabajos antes de los 23 años.

Es por eso que para Corcoran, el éxito y el fracaso van inevitablemente de la mano. La característica más importante que todo empresario necesita para ser exitoso, dice ella, es la habilidad de saber fracasar. “Tienes que ser muy bueno a la hora de manejar un fracaso, y después otro, y otro.”

Por experiencia personal, ella entiende que cuando estas comenzando, los malos comentarios siempre superan cualquier tipo de estímulo. “Debes rearmarte rápidamente y levantarte; de otra manera, el negocio nunca surgirá. Es como pujar cuando estás dando a luz”, se ríe, “sólo sigue intentando hasta que eventualmente tendrás tu negocio”.

Como es de esperar, no todo el mundo tiene la capacidad para ser empresario lo que es parte de lo que inspiró a Corcoran a ofrecer un curso en línea a través de la comunidad de aprendizaje global “Skillshare” que se llama “Los principios fundamentales del Emprendimiento: Armando tu negocio y a ti mismo”. “Mi meta con estas charlas es o ayudar a alguien a dar el salto o decirle que sigan con su trabajo actual”, dice. Al finalizar la serie de 8 charlas “no debiera haber duda en la cabeza de nadie sobre si serán o no buenos empresarios”.

Habiendo comenzado su primera charla en abril, ella compartió con Entrepreneur.com sus puntos de vista en relación a lo que se necesita para ser un buen emprendedor.

1. Cultiva un optimismo irracional

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Si quieres destacar por ti mismo, tendrás que ser optimista al punto de sobrepasar cualquier lógica, dice Corcoran. “Debes ver todo como un vaso medio lleno aun cuando todo el mundo diga que el vaso está vacío”. El análisis racional tiene su lugar propio, pero para un emprendedor que está recién comenzando, se puede volver peligroso. Para empezar, “casi que necesitas tener un coeficiente intelectual bajo”, dice Corcoran. Para ser exitoso como empresario, el optimismo se vuelve casi más importante que la inteligencia.


2. Reconoce tus miedos al confrontarlos

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Uno de los fracasos mas memorables de Corcoran tuvo que ver con un miedo común: el hablar en público. Perdió su voz cuando estaba haciendo su primera presentación oral y se sintió como si se fuera a morir.

En la misma situación, mucha gente reaccionaría (¿quién no?) intentando a toda costa evitar a volver a hablar al frente de público. En vez de esto, Corcoran se ofreció como voluntaria para enseñar un curso acerca del corretaje de propiedades en la Universidad de Nueva York.

“Tenía dos opciones: quedarme guardada en mi guarida y sentirme avergonzada o aprender cómo hacerlo”, recuerda. Se dio cuenta que pararse al frente de un grupo pequeño de estudiantes era el ambiente perfecto para pulir sus habilidades oratorias. Resultó ser una decisión increíblemente fortuita: no sólo mejoró su oratoria pública sino que una de sus estudiantes, Carrie Chang, resultó ser una genial vendedora.

Corcoran la contrató y Chiang sigue siendo una de las mejores corredoras de bienes raíces de Nueva York.

Corcoran se ha dado cuenta que usualmente las cosas funcionan de esta manera. “Cada pequeño fracaso tiene una contraparte igual de buena si estás dispuesto a entrar en el juego”, dice, “si no hubiese fracasado en aquel discurso, no habría enseñado el curso que me ayudó a superar mi miedo al hablar en público” y nunca hubiese descubierto a Chiang. Pero esto no ocurre si te retiras del juego. “Te pueden golpear fuerte, te puedes reponer al golpe y obtendrás un premio”.


3. Finge hasta que se vuelva real

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Mientras muchos empresarios exitosos (incluyendo alguno de los inversionistas de “Shark”) proyectan una confianza abrumadora, Corcoran admite que lucha contra la inseguridad diariamente. Sin embargo, en vez de intentar eliminar las dudas que pueda tener consigo misma, ella recomienda usar la inseguridad como arma motivadora. “Te hace trabajar mas fuerte ya que no quieres volver a caer. Trabajas tan duro para lograr tu meta que pronto, sin darte cuenta, te conviertes en la meta.”

¿Cómo es posible proyectar una imagen de confianza cuando te sientes incomodo en tu interior? Corcoran cree que las mujeres luchan con esto más que los hombre por lo que su solución es, casi siempre, preguntarse a si misma: ¿Qué haría un hombre? “Si me hago esa pregunta, me doy energía. Si me hago esa pregunta, me llevo el crédito enseguida”, dice, “me hago barra a mi misma. Pienso, ‘tienes tanto derecho como aquel tipo para estar aquí, tienes el derecho de ser tan rica como él, esto no es un club de Toby”. Me vuelvo arrogante en mi cabeza (espero que dicha arrogancia no salga alguna vez), pero esa arrogancia es la que me permite seguir trabajando.”


4. Atrévete primero, piensa después

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Esto se refiere al punto del que habla Corcoran relacionado con que a veces la lógica puede dañar a un emprendedor más de lo que lo puede ayudar. “Si te sientas a analizar la mejor manera para hacer algo, estarás pegado en ese estado para siempre”, dice. Corcoran no se suscribe a la idea de que existe “un momento adecuado” para hacer crecer un negocio. En vez de esto, ella recomienda conseguir aquella oficina más grande, hoy. Si te contienes esperando que todas las variables estén en su lugar, entonces nunca ocurrirá.

Además, manejar una oficina que es demasiado grande para tu compañía genera la presión para llenar los espacios vacíos y la presión es algo importante. “Siempre te vuelves mas inteligente en situaciones de riesgo que cuando estás parado observando una situación”, dice. “No se puede estudiar la carrera de emprendimiento. A veces, sólo tienes que pegar el salto”.

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