76 razones por las que eres espantoso con el manejo de dinero

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El artículo original fue escrito por Morgan Housel deThe Motley Fool para Business Insider.  

La gente por lo general, a medida que pasa el tiempo va mejorando cómo hace las cosas. Llegamos a ser mejores agricultores, los corredores más rápidos, los pilotos más seguros, y los meteorólogos más precisos de lo que éramos hace 50 años.

Pero hay algo sobre el dinero que a veces saca lo peor de nosotros. Si nos fijamos en la tasa de bancarrotas, las crisis financieras, las burbujas, los préstamos estudiantiles, los pagos de deudas y las tasas de ahorro, me pregunto si la gente es igual de mala en el manejo del dinero hoy en día como lo fue en generaciones anteriores, o incluso peor. La administración del dinero es una de las pocas cosas en la vida que al parecer nos vuelve cada vez menos ágiles.

A continuación hay 77 razones de por qué las personas son horribles con el manejo del dinero.

1. Dejas que tus puntos de vista políticos guíen tus inversiones sin darte cuenta que al mercado no le importa por quién votaste o cual medio de comunicación prefieres o encuentras más honesto.

2. Tu definición de “largo plazo” es el tiempo que hay entre hoy y cuando sea que bajen los precios en el mercado.

3. Sufres de los efectos Dunnnig-Krueger, que carecen de un conocimiento financiero suficiente como para ni siquiera darse cuenta de que están cometiendo errores. La falta de comprensión de la gente acerca de ítems como el interés compuesto y la inflación puede llevar a creer que están haciendo buenas decisiones financieras, cuando en realidad ellos mismos se están tropezando con el fracaso.

4. Por cada $ 1 que recibes, tus deseos se elevan por $ 2 o más.

5. Gastas mucho dinero en cosas materiales para impresionar a otras personas sin darte cuenta de que a esas otras personas no les importa eso acerca de ti. Te sorprenderás al ver las pocas personas que se preocupan de cosas como; dónde compraste tu bolso o la cantidad de ruido que tu carro hace.

6. Demuestras certeza acerca de temas que sabes poco, especialmente en conceptos de política monetaria.

7. Nunca has sido capaz de predecir lo que va a pasar en el mercado y todavía no te impide el hecho de seguir tratando de predecirlo.

8. Uno no aprende de los problemas financieros de otras personas. En el momento en que te veas colgado por las decisiones que has tomado con tu dinero, tu esperanza de vida se redondea a cero.

10. Crees que eres joven, invencible y que no necesitas un seguro de salud. Después de duras caminatas, el empujar carros, la división rápida de tus células te juega una mala pasada.

11. Te molestas cuando escuchas en televisión que el gobierno tiene un déficit. ¿No te molesta haber oído esto en un televisor que compraste con una tarjeta de crédito en una casa que compraste con una hipoteca?

12. Sacas 200.000 dólares en créditos para obtener un título profesional de un tema que no te interesa, que no ofrece habilidades nuevas en tu trabajo, y para los cuales no tienes intención de trabajar, todo esto te sucede a la edad de 22 años.

13. Quizás eres como cerca de la mitad de los estadounidenses que no pueden llegar a tener $ 2.000 en 30 días en casos de emergencia, a pesar de que también eres parte de cerca del 100% de los estadounidenses que tendrán que llegar de una forma u otra a $ 2.000 en 30 días para una emergencia en algún momento de su vida.

14. El gasto más grande que tendrás que pagar en la vida es en intereses. Vas a gastar más dinero en interés que en comida, vacaciones, carros, escuela, ropa, cenas afuera, y todo lo que sea de entretenimiento. Esto lo haces porque no ahorras lo suficiente y exiges un estilo de vida que no puedes permitirte realmente. El futuro es el dueño de tus ingresos.

15. Estás encantado de que la tarjeta de crédito que estás pagando al 22% de interés, te de un 1% de reembolso en todas las compras.

16. Crees que el costo promedio del dólar es aburrido sin darte cuenta de que el propósito de la inversión no es minimizar el aburrimiento; es maximizar la rentabilidad.

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17. Tienes un trabajo que es estresante para ti pero lo haces porque tu fin es ganar suficiente dinero, y así llegar a tener una vida libre de estrés. ¿No ves alguna ironía en esto?

18. Eres pesimista en un mundo en el que son muchas más personas las que se despiertan por la mañana tratando de hacer las cosas mejor, en vez de despertar pensando que estamos todos condenados.

20. Crees que 1.000.000 de dólares es una cantidad inmensa de dinero cuando realmente es lo que necesitan la mayoría de la gente para cubrir una jubilación bastante mediocre.

21. Asocias todos tus éxitos financieros con habilidad y todos tus fracasos financieros con la mala suerte.

22. En lugar de admitir y aprender de tus errores, no les haces caso, prefieres enterrarlos, poner excusas, y echarle la culpa a los demás.

23. Anclas al precio que sea, al cual compraste una acción. Sin darte cuenta que el mercado no sabe ni le importa lo que piensas que es un precio “justo”.

24. Vienes de un hogar de bajos o medianos ingresos, los cuales no califican para becas, y crees que esto es razonable para asistir a una universidad privada.

25. Con el sólo hecho de haber ido a una Universidad de alto prestigio crees que esto te califica para ser un genio de las finanzas, sin darte cuenta, que la habilidad más importante en finanzas es el control sobre tus emociones, no el llevar el control a través de una fórmula.

26. Dices que vas a ser codicioso cuando otros son temerosos, y después agachas la cabeza cuando el mercado cae en un 2%.

27. Adoras a los inversionistas que son “legendarios”, cuando realmente su única habilidad es la comercialización de sí mismos. Su trayectoria profesional probablemente sólo se queda en un fondo de mercado de dinero.

28. Crees que puedes ser un empresario exitoso cuando realmente el fondo de alto riesgo en el que estás compitiendo, puede leer un informe de noticias, averiguar lo que significa, colocar una oferta, obtener un beneficio, y salir de la negociación, literalmente en el mismo tiempo que te lleva a hacer el clic sobre dicho informe de noticias.

29. Dejas que información parcializada tome el control de tu mente ya que solo realizas una búsqueda de datos en fuentes que están de acuerdo con tus creencias.

30. Crees que eres demasiado joven para empezar a ahorrar para tu jubilación, aunque sabes que con cada día que pasa, el interés compuesto se hace menos eficaz.

31. Te la pasas un mes investigando la mejor lavadora, luego decides invertir el doble de dinero en otra que apenas estás mirando, basado únicamente en un consejo de una persona que muchas veces no conoces y en la cual no deberías confiar.

32. Estás invirtiendo para los próximos 50 años, pero te estresas cuando el mercado tiene un mal día.

33. Estás dispuesto a trabajar duro por $ 15 dólares la hora, pero eres demasiado perezoso para pasar cuatro minutos llenando los papeles que tu sociedad requiere para un plan 401 (k), que podría resultar en miles de dólares de dinero libre por contribuciones.

34. Crees que estás haciendo bien al crear un fondo de emergencia que cubre tres meses de gastos, cuando la duración media del desempleo hoy en día está más cercana a nueve meses.

35. Revisas tu cuenta de corretaje con más frecuencia cuando el mercado va hacia arriba que cuando va hacia abajo.

36. Dimensionas el potencial de las inversiones basándote en los resultados del pasado, en lugar de enfocarte en inversiones que (A) las comprendas, (B) tienen una ventaja competitiva, (C) se ajusten a tus objetivos, y (D) se vendan a un valor atractivo.

37. Tomas algo tan abrumadoramente complejo como lo es la economía mundial y tratas de convertirlo en tu discurso o hablas y hablas de eso sin saber cómo definirlo realmente.

38. No respetas la idea que dice que “no hacer nada”, son las tres palabras más poderosas en inversión.

39. Compras acciones de un chico que lleva sandalias, que está sin calcetines, que usa una camisa azul con cuello blanco, o con tirantes. Estas negociaciones rara vez terminan bien.

40. Te sientes muy inteligente después de que el año pasado hubo un 30% de recuperación del mercado, sin darte cuenta que realmente no tienes nada que ver con eso.

41. Dedicas 18 horas diarias de televisión en vivo del mercado financiero, un juego que en décadas requiere hacer casi nada más que esperar.

42. Contratas a un médico para controlar tu estado de salud, a un contador para realizar tus impuestos, a un abogado para manejar tus problemas legales, un trabajador para arreglar la plomería, un contratista para construir tu casa, un entrenador para ayudarte a hacer ejercicio, a un dentista para arreglar tus dientes, y a un piloto para volar cuando viajas. No considerarías hacer estas actividades de manera diferente. Entonces, ¿por qué sin experiencia, vas metiéndote en temas de inversión, todo por ti mismo?

45. Ignorantes que tienen solo una perspectiva te hacen pensar que la última crisis financiera está en camino. Peor aún, estas mismas personas te engañan también, haciéndote pensar que serás capaz de predecir la siguiente crisis.

46. Crees que las noticias financieras se publican porque tienen información útil que necesitas saber. En realidad, las noticias se publican únicamente porque el editor sabe que las personas las leen.

47. Te olvidas que el activo más valioso que tienes como inversionista es el tiempo.

48. No te das cuenta que el individuo que da consejos en la televisión no te conoce, no sabe cuáles son tus circunstancias, tus objetivos, o tu tolerancia al riesgo. En realidad no se preocupa por ti tampoco. Él sólo quiere ser visto en la televisión.

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49. Tienes un plan financiero sin darte cuenta que la vida no conoce ni se preocupa por tu plan. Cualquier plan que tengas hoy en día, va a cambiar en un futuro, porque la realidad va a ser muy diferente mañana.

50. Comienzas a ahorrar un poco de dinero. ¡Buenísimo! Es mejor que no hacer nada, pero veo un montón de gente que está orgullosa de sus ahorros cuando en realidad se trata de un pequeño porcentaje de lo que van a necesitar para jubilarse. Como dice el refrán, “Guardar un poco de dinero cada mes, y al final del año, te sorprenderás de lo poco que todavía tienes.” Si tú piensas que el ahorro de 30% o más de tus ingresos es una locura, haz las cuentas. Podría estar cerca de lo que necesitarás para jubilarte feliz.

51. Crees que es imposible vivir con menos de $ 35,000 dólares al año, sin darte cuenta que literalmente, el 99% del mundo lo hace, incluso ajustado por el poder de paridad adquisitivo.

53. No puedes reconocer el papel que la suerte juega al hacer una sola inversión ocasional que resultó ser exitosa. (También aplica cuando idolatras a inversionistas que hicieron sólo una gran jugada que resultó ser exitosa.)

54. Sufres de tener percepciones parciales. Es la tendencia a aceptar o rechazar un argumento basado en lo bien que se adapta a tus creencias pre-definidas, en lugar de adaptarse a los hechos objetivos de la situación. Por ejemplo, el hecho que la inflación ha sido baja durante los últimos cinco años en Estados Unidos, sigue siendo un tema en cuestión para aquellos que creen que las acciones de la Reserva Federal deberían estar causando hiperinflación.

55. Crees que los carros híbridos son un mejor acuerdo financiero, porque mejora el millaje, a pesar de que cuesta $ 10.000 más que un modelo de motor de gas que se compare. Probablemente tendrás que conducir durante una década antes de que la actualización híbrida se pague por sí mismo, pero en realidad vas a negociar el carro mucho antes.

56. Odias las finanzas, piensas que son confusas, y no quieres tener nada que ver con eso. Pero sin embargo, amas el dinero. ¿Ves algo irónico en esto?

57. Crees que el mercado de valores es demasiado arriesgado porque es volátil, sin darte cuenta que el mayor riesgo que enfrentas no es la volatilidad; es que tus activos no crezcan lo suficiente en las próximas décadas.

58. Crees que utilizar el dinero en cosas frívolas impresiona a la gente, cuando en realidad te hace ver como una persona insegura e idiota. (Esto es particularmente común entre los jóvenes que entran al mundo del dinero por primera vez.)

59. Eres incapaz de darte cuenta que un retorno del 10% durante 20 años genera más dinero que un retorno del 20% durante 10 años. El tiempo puede ser el factor más importante que para la creación de riqueza – y es la única cosa sobre la que tienes control.

60. No respetas la enorme cantidad de evidencias que muestran que una vez que se satisfacen las necesidades básicas, la cantidad de felicidad de cada dólar adicional que te ingresa, disminuye rápida y proporcionalmente. Esto hace que pases la mayor parte de tu vida persiguiendo “el número” que crees que te hará feliz, pero que probablemente al final no lo hará.

61. Crees que pagando a tu asesor financiero y otros administradores de dinero el 2% anual parece razonable, sin darte cuenta que probablemente esto te va a reducir hasta un tercio o más de tus beneficios a largo plazo.

62. Piensas en el mercado de valores como números que suben y bajan en lugar de pensar en una participación en empresas reales con activos reales.

63. Crees que el hecho de alquilar una casa es tirar el dinero por la ventana, cuando para muchos es una de las decisiones financieras más inteligentes que pueden hacer.

64. Tus decisiones de inversión se rigen por lo que la economía está haciendo, cuando realmente los dos tienen muy poca correlación.

65. Cuando planificas tu jubilación, no te das cuenta que tu esperanza de vida podría ser de 90 años o más. Si te jubilas a los 65 años, podrías pasar más de una tercera parte de tu vida viviendo de tus inversiones.

66. Eres incapaz de pasar un buen rato en una caminata, un paseo en bicicleta, nadando, leyendo un libro, o cualquier otra cosa que es gratis en la vida (o barato). Tener hobbies o aficiones de bajo costo es un activo grande pero escondido, en tu balance personal.

67. Trabajas tan duro tratando de hacer dinero que no tienes tiempo para pensar, o planificar, tus finanzas. Esto es el equivalente a pasar mucho tiempo comprando equipos para hacer ejercicio, y no sacar el tiempo para utilizarlos.

68. Para parafrasear a Carl Richards ignoras la historia, basando tus acciones en tu propia y limitada experiencia.

69. Te preocupas por cosas que no puedes controlar, y por cosas que no son relevantes para tus propias finanzas.

70. Fuiste a la universidad a los 18 años, no porque estabas listo, sino porque todo el mundo lo estaba. Esta es probablemente una de las cosas más costosas de tu vida, y quizás tomaste una decisión por presión de grupo.

71. Crees que el hecho de no cambiar tu opinión acerca de los mercados, la economía, y tus inversiones es una actitud noble, cuando en realidad es sólo bloquear tu cerebro a la realidad que las cosas están en constante cambio.

72. Ignoras la forma en que ancianos que lo han visto todo, ven el dinero, lo cual es casi siempre lo contrario de cómo la mayoría de los jóvenes lo hacen. Esto indirectamente, se remonta al hecho de no querer aprender de la experiencia.

73. Te sientes incómodo con la idea de que la noticia más importante del futuro es algo de lo que nadie está hablando hoy, y que las grandes cosas de las que todo el mundo habla son probablemente insignificantes.

74. Subestimas la velocidad en la que una empresa puede ir de valores de primera categoría a la quiebra.

75. No te das cuenta que cuando dices que quieres ser millonario, lo que probablemente quieres decir es que te quieres gastar un millón de dólares, lo que es literalmente, lo contrario de ser millonario.

76. Eres inconsciente de que los modelos de negocio de la gran mayoría de las empresas financieras se basan en la explotación del miedo, las emociones, y la falta de inteligencia de sus clientes.

Original. 

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